EDUCAR EN LA EMPATÍA
Vivir juntos es una tarea difícil; por momentos, parece imposible. Necesitamos educar para validar lo emocional y construir una sensibilidad que reponga lo humano en la convivencia. El abordaje de las emociones permite mejorar los vínculos porque ayuda a tejer una trama relacional y a desarrollar la capacidad de "ponerse en el lugar del otro": aprender a percibir el mundo desde su perspectiva, sus pensamientos, comprender sus emociones y circunstancias.
Pero la empatía no se limita a conocer lo que le sucede al otro: implica participación e
involucramiento frente al problema o la dificultad que lo afecta. Es un sentimiento cultural que se forma, y por eso constituye un aprendizaje social que se desarrolla a lo largo de toda la vida, especialmente en la escuela.
Se trata de una comprensión emocional y cognitiva, porque en la vida escolar no pueden escindirse los procesos cognitivo-académicos de los socioafectivos. Necesitamos colocar la afectividad en el centro de la escena educativa. En la escuela se construye un archivo de sentimientos compartidos y palabras para nombrarlos.
Aprendemos de otros y con otros. Poner palabras a lo que sentimos tiene un efecto reparador.
La apelación es hacia nuestro compromiso como educadores: ¿cómo construir una pedagogía
amorosa? Ninguna aplicación tecnológica puede reemplazar la palabra y el gesto humano del
docente. La escuela puede impulsar revoluciones afectivas con grandes gestos mínimos, porque somos seres interdependientes y "estamos hechos" para enlazarnos con los demás.
Edad recomendada: Adultos.
KAPLAN CARINA V.
Es Doctora en Educación por la Universidad de Buenos Aires, Magíster en Ciencias Sociales y Educación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y con postdoctorado en la Universidad Estadual de Rio de Janeiro. Es Investigadora Independiente del CONICET y Directora del Programa de Investigación sobre Transformaciones Sociales, Subjetividad y Procesos Educativos del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación de la UBA. Se desempeña como Profesora Titular Ordinaria de la cátedra de Sociología de la Educación en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. En la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA es Profesora Adjunta Regular de Sociología de la Educación y tiene a su cargo la cátedra de Teorías Sociológicas. Dicta posgrados y cursos en universidades nacionales y extranjeras. Es consultora y asesora en organismos públicos a nivel nacional e internacional.