Jonathan Harker ha sido contratado por un misterioso conde que habita en un castillo de la lejana Rumania. Para Harker, ese viaje representa una inusitada aventura jamás imaginada en su honrosa y rutinaria vida como ayudante en un bufete de abogados. La señorita Mina, prometida de Jonathan, es una mujer muy inteligente, bella y escrupulosa a quien le cambiará la vida radicalmente. El conde la acecha. El conde Drácula es un hombre sabio, enigmático y eterno, cuya sed insaciable de venganza y poder lo ha llevado a desarrollar un plan para salir de su tierra milenaria hacia Londres en pos de nuevas almas.
STOKER BRAM
Stoker fue hijo de Abraham Stoker y Charlotte Mathilda Blake Thornley. Durante su infancia sufrió problemas de salud que lo mantuvieron postrado hasta los siete años, pero posteriormente destacó como estudiante y atleta en el Trinity College de Dublín, donde se graduó en matemáticas. Entre 1867 y 1877 trabajó como funcionario en Dublín y escribió críticas teatrales para The Evening Mail. En 1878 se trasladó a Londres y se convirtió en secretario y representante del actor Henry Irving en el Lyceum Theatre, cargo que desempeñó hasta 1902. Su producción literaria incluye novelas como La dama del sudario y La guarida del gusano blanco, aunque Drácula fue la obra que lo consagró dentro del género gótico. Su éxito y popularidad hasta nuestros días es tal, que Drácula es sinónimo de vampiro. Para crear este personaje, Stoker se basó en leyendas del folclore europeo y en la figura de Vlad Tepes, un príncipe de Valaquia que pasó a la historia con el terrorífico sobrenombre de El empalador.