DRÁCULA - CLÁSICOS EUDEBA
Las nuevas generaciones experimentan en la actualidad un enorme interés por las historias de vampiros. Su desarrollo en la literatura y en el cine ha dado lugar a la creación de nuevas características dentro de un género de larga tradición y ha generado una renovación profunda de los modelos existentes. Sin embargo, un regreso a los orígenes puede permitir un acercamiento más interesante a las manifestaciones contemporáneas de este tipo de textos. Drácula es, sin duda, uno de los mayores exponentes de esta tradición literaria y uno de los puntos de partida para la creación del mito moderno del vampiro.
BRAM STOKER
Nació en Dublín en 1847. A causa de su débil salud, pasaba mucho tiempo en cama. En 1864 comenzó sus estudios de matemáticas y ciencias en el Trinity College en Dublín, y se graduó con honores en 1897. Durante su época de estudiante, fue presidente de la Sociedad de Filosofía de la Universidad. Sus primeras incursiones en la literatura fantástica y de terror pueden verse en sus tempranas colaboraciones para la revista Shamrock. Pero sin duda, su hazaña literaria llega con la publicación de Drácula en mayo de 1897.
Edad recomendada: Adultos.
STOKER BRAM
Stoker fue hijo de Abraham Stoker y Charlotte Mathilda Blake Thornley. Durante su infancia sufrió problemas de salud que lo mantuvieron postrado hasta los siete años, pero posteriormente destacó como estudiante y atleta en el Trinity College de Dublín, donde se graduó en matemáticas. Entre 1867 y 1877 trabajó como funcionario en Dublín y escribió críticas teatrales para The Evening Mail. En 1878 se trasladó a Londres y se convirtió en secretario y representante del actor Henry Irving en el Lyceum Theatre, cargo que desempeñó hasta 1902. Su producción literaria incluye novelas como La dama del sudario y La guarida del gusano blanco, aunque Drácula fue la obra que lo consagró dentro del género gótico. Su éxito y popularidad hasta nuestros días es tal, que Drácula es sinónimo de vampiro. Para crear este personaje, Stoker se basó en leyendas del folclore europeo y en la figura de Vlad Tepes, un príncipe de Valaquia que pasó a la historia con el terrorífico sobrenombre de El empalador.