DRÁCULA - CLÁSICOS DEL TERROR
Durante una visita de negocios al castillo del Conde Drácula en Transilvania, un joven abogado inglés se encuentra en el centro de una serie de horribles incidentes. Jonathan Harker es atacado por tres mujeres fantasmas, observa la transformación del Conde de ser humano a forma de murciélago y descubre heridas de punción en su propio cuello que parecen haber sido hechas por dientes. Harker regresa a casa tras su escape de la sombría fortaleza de Drácula, pero la extraña enfermedad de un amigo, que incluye el sonambulismo, la inexplicable pérdida de sangre y las misteriosas heridas de garganta, inicia una frenética búsqueda de vampiros. La popularidad del romance de terror de Bram Stoker en 1897 es tan inmortal como cualquier vampiro. Su atractivo sobrenatural ha generado una gran cantidad de adaptaciones cinematográficas y teatrales, y más de un siglo después de su publicación inicial, continúa cautivando a los lectores.
Edad recomendada: Adultos.
STOKER BRAM
Stoker fue hijo de Abraham Stoker y Charlotte Mathilda Blake Thornley. Durante su infancia sufrió problemas de salud que lo mantuvieron postrado hasta los siete años, pero posteriormente destacó como estudiante y atleta en el Trinity College de Dublín, donde se graduó en matemáticas. Entre 1867 y 1877 trabajó como funcionario en Dublín y escribió críticas teatrales para The Evening Mail. En 1878 se trasladó a Londres y se convirtió en secretario y representante del actor Henry Irving en el Lyceum Theatre, cargo que desempeñó hasta 1902. Su producción literaria incluye novelas como La dama del sudario y La guarida del gusano blanco, aunque Drácula fue la obra que lo consagró dentro del género gótico. Su éxito y popularidad hasta nuestros días es tal, que Drácula es sinónimo de vampiro. Para crear este personaje, Stoker se basó en leyendas del folclore europeo y en la figura de Vlad Tepes, un príncipe de Valaquia que pasó a la historia con el terrorífico sobrenombre de El empalador.