DIÁLOGOS
El diálogo no tendría que establecerse entre personas, sino entre líneas, entre capítulos o partes de capítulo. Esos serían los verdaderos personajes. Perder la memoria: mejor levantar «bloques», hacer que floten, un bloque de infancia no es un recuerdo infantil.
Un bloque nos acompaña, siempre es anónimo y contemporáneo, siempre funciona en presente. Olvidar la historia: la cuestión de los devenires y de su geografía. Un devenir-revolucionario es más importante que el futuro o el pasado de la revolución. Un devenir-mujer, un devenir-animal son más importantes que la diferencia de sexos y de reinos. No pararse a recapitular: mejor trazar líneas.
Las líneas no tienen origen, crecen por el medio. Nunca se hace tabla rasa. Como la hierba, siempre se está en medio de algo. Cuanto más consideremos el mundo a partir de su situación actual más posibilidades tendremos de cambiarlo.
Edad recomendada: Adultos.
DELEUZE GILLES
Gilles Deleuze nació en París el 18 de enero de 1925 y estudió en instituciones como el Lycée Carnot, el Lycée Henri IV y la Sorbona, donde fue alumno de Jean Hyppolite y Georges Canguilhem. Se doctoró en filosofía y trabajó en el Centro Nacional para la Investigación Científica entre 1960 y 1964, en la Universidad de Lyon de 1964 a 1969 y en la Universidad de París VIII entre 1969 y 1987. Publicó obras sobre filosofía, literatura, cine y arte, entre ellas Diferencia y repetición en 1968, Lógica del sentido en 1969 y, junto a Félix Guattari, El Anti Edipo en 1972 y Mil mesetas en 1980. Falleció en París el 4 de noviembre de 1995.