La fama de Edgar Allan Poe, se debe antes que nada a sus cuentos de terror y de asuntos policiales; luego, a la singular relación entre su poema 'El cuervo' y el ensayo sobre la forma en que lo había concebido, 'Filosofía de la composición'. Sería raro escuchar que alguien, al preguntársele sobre las características que le vienen a la mente cuando recuerda lo que ha leído de Poe, incluyera el humor entre ellas. Sin embargo, hay pocos cuentos, poemas y ensayos de Poe donde no intervenga el humor, peculiar, muchas veces macabro, casi siempre irónico o mordaz, en ocasiones satírico y aun paródico, incluso absurdo o rayano en un surrealismo adelantado a su época. Hasta en los pasajes más tremebundos de sus cuentos más terroríficos puede imaginarse por momentos una sonrisa en el narrador. Confiamos en que la selección de cuentos satíricos y de humor negro aquí presentada resulte digna del singular humor de Poe.
POE EDGAR ALLAN
Hijo de actores ambulantes que nunca conoció, Edgar Allan Poe fue acogido al cumplir dos años por la familia de un comerciante que marchó a Inglaterra en 1815. Cursó sus primeros estudios en internados de Londres y Stoke Newington. Asistió brevemente a la Universidad de Virginia y a la academia militar de West Point. En 1827 publicó Tamerlan y otros poemas, que incluía versos escritos a los catorce años. Ocupó su vida en bares, salas de juego y tribunales de justicia; colaboró con efímeras publicaciones y se enemistó con todos sus colegas. En 1833 The Saturday Visitor premió su Manuscrito encontrado en una botella. Tres años después se desposó con su joven prima y acometió la redacción de las más altas historias de terror y suspense del siglo, prefigurando la literatura del siguiente. En 1841 Los crímenes de la rue Morgue inauguró el género policial. Edgar Allan Poe sobrevivió tres años a la muerte de su esposa. Vencido por el delirium tremens, murió el 7 de octubre de 1849 en la sala común de un hospital de Baltimore.