CUENTOS DE CABECERA
Cuentos japoneses políticamente incorrectos: una versión cínica y descarada de los cuentos más célebres de Japón en la que Dazai se ríe de los estereotipos y la tradición.
«Por supuesto que reconozco el talento único de Dazai; era el tipo de escritor que se dejaba la piel por mostrar precisamente todo aquello que yo mismo pretendía ocultar.»
Yukio Mishima
Suenan las sirenas. Las baterías antiaéreas rugen con su estruendo atronador. Los bombarderos B-29 se aproximan a Tokio para soltar su mortífera carga. Pero, en un estrecho refugio casero, un padre con una imaginación muy particular construye un mundo de fantasía con el que entretener a su hija. Mientras lee en voz alta y afectada los cuentos de un libro ilustrado para niños, en su mente van tomando forma otras historias en absoluto infantiles o inocentes, pero siempre divertidas, impredecibles y mordaces.
«La historia de Urashima», «La montaña Kachi-kachi», «El gorrión de la lengua cortada» y «El lobanillo desaparecido» son cuatro de los cuentos más célebres de Japón, que en esta inusual versión de Dazai se transforman en una sátira provocadora e hilarante de la eterna guerra de sexos.
Incluye un apéndice con los cuentos de cabecera originales de la tradición japonesa.
Edad recomendada: Adultos.
DAZAI OSAMU
Osamu Dazai Kanagi, 1909 - Tokio, 1948 es uno de los escritores más queridos e influyentes de Japón. Décimo hijo de una familia acomodada de terratenientes, estudió literatura francesa en la Universidad de Tokio, aunque se jactaba de no haber asistido jamás a clase. Su padre lo desheredó al enterarse de su relación con una geisha de bajo rango. Militó en el movimiento comunista japonés, motivo por el cual fue encarcelado y torturado por el régimen militar, lo que le distanció del resto de su familia. Fue candidato al Premio Akutagawa en 1935 y 1936, con lo que comenzó a ser reconocido por el público y la crítica. Sus problemas personales, sumados a su adicción a la morfina y al alcohol, y a la muerte de su ídolo Ryunosuke Akutagawa, lo llevaron a intentar quitarse la vida, junto con sus parejas, cuatro veces. Alcanzaría el éxito al finalizar la segunda guerra mundial con la publicación de El ocaso e Indigno de ser humano. En 1948, pocos meses después de la publicación de Indigno de ser humano, y una semana antes de cumplir treinta y nueve años, logró suicidarse junto a una admiradora arrojándose al río Tama, en Tokio. Su tumba, en el templo Zenrin-ji, es visitada por cientos de seguidores de todo el mundo, quienes le dejan flores, cigarros, dulces y alcohol.