De prolífica obra, el legado más importante, estudiado, discutido y criticado que San Agustín dejó a la humanidad es, sin duda, sus Confesiones. Se trata de un texto que plantea serias dificultades interpretativas, debido a su carácter poliédrico, que obedece a la formación de Agustín, pero además, y fundamentalmente, a las experiencias personales, espirituales e intelectuales vividas por el genio agustiniano desde la Cartago de su despertar hasta la redacción de la obra.
EDICION INTEGRA
SAN AGUSTIN
an Agustín, cuyo nombre de nacimiento fue Aurelio Agustín, nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, en el Imperio romano, y murió el 28 de agosto del 430 en Hipona. Fue filósofo, teólogo y obispo cristiano, ordenado sacerdote en 391 y obispo en 395. Su madre fue Mónica de Hipona y su padre Patricio Aurelio. Es conocido por obras como Confesiones, escrita entre 397 y 398, y La ciudad de Dios, redactada entre 412 y 426. Fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1295 por el papa Bonifacio VIII y su sepultura se encuentra en San Pietro in Ciel d'Oro, en Pavía.