COLEGIALA
Osamu Dazai es uno de los escritores más leídos y admirados de la literatura japonesa moderna. Figura clave del periodo de entreguerras y posguerra, su obra capta con lucidez las contradicciones de una época marcada por la violencia, el colapso de los valores tradicionales y la desorientación de las nuevas generaciones.
Colegiala reúne catorce relatos narrados por personajes femeninos; una elección formal de Dazai que ha sido leída tanto como recurso estilístico como mecanismo de autointerrogación. Algunas de sus protagonistas condensan la intensidad del pensamiento adolescente y resienten su condena a crecer, otras son figuras marcadas por el desencanto, la obediencia o la belleza. Son voces que revelan la tensión entre lo íntimo y lo público, lo que se espera de ellas y lo que realmente son.
Lejos de representar «a la mujer japonesa», estos cuentos hacen del yo femenino un espacio de contradicción, crítica y ambivalencia. A través de estas voces, Dazai registra también el devenir del Japón moderno: la exaltación nacionalista, el conflicto bélico, la derrota y la culpa.
Edad recomendada: Adultos.
DAZAI OSAMU
Osamu Dazai Kanagi, 1909 - Tokio, 1948 es uno de los escritores más queridos e influyentes de Japón. Décimo hijo de una familia acomodada de terratenientes, estudió literatura francesa en la Universidad de Tokio, aunque se jactaba de no haber asistido jamás a clase. Su padre lo desheredó al enterarse de su relación con una geisha de bajo rango. Militó en el movimiento comunista japonés, motivo por el cual fue encarcelado y torturado por el régimen militar, lo que le distanció del resto de su familia. Fue candidato al Premio Akutagawa en 1935 y 1936, con lo que comenzó a ser reconocido por el público y la crítica. Sus problemas personales, sumados a su adicción a la morfina y al alcohol, y a la muerte de su ídolo Ryunosuke Akutagawa, lo llevaron a intentar quitarse la vida, junto con sus parejas, cuatro veces. Alcanzaría el éxito al finalizar la segunda guerra mundial con la publicación de El ocaso e Indigno de ser humano. En 1948, pocos meses después de la publicación de Indigno de ser humano, y una semana antes de cumplir treinta y nueve años, logró suicidarse junto a una admiradora arrojándose al río Tama, en Tokio. Su tumba, en el templo Zenrin-ji, es visitada por cientos de seguidores de todo el mundo, quienes le dejan flores, cigarros, dulces y alcohol.