CLÁSICOS SIN FILTROS - EL IMPACTO DEL MUNDO ANTIGUO
¿Qué tiene de emocionante un trozo de pan de hace 4.000 años? ¿O unas vasijas de pintura abandonadas durante la erupción de Pompeya? ¿Por qué deberíamos interesarnos por un pasado tan remoto? ¿Qué puede decirnos hoy?
La vida, el arte y la literatura de la antigua Grecia y Roma no son un santuario intocable ni un club reservado a una minoría ilustrada. Tampoco son una colección de estatuas inmaculadas destinadas a la veneración. Son un territorio incómodo y fascinante a la vez. Nos obligan a cuestionar nuestras certezas, a enfrentarnos a la violencia y las contradicciones del mundo antiguo, y a mirar con otros ojos el presente.
En Clásicos sin filtros Mary Beard desmonta los tópicos sobre la Antigüedad y nos invita a contemplarla sin solemnidad ni nostalgia. Recorre las conexiones -a veces sorprendentes, a veces inquietantes- entre Grecia y Roma y nuestro tiempo: desde revolucionarios hasta dictadores, de los debates sobre democracia a la cultura pop, de Bob Dylan a Beyoncé. Los clásicos no son reliquias muertas, sino un legado en disputa que sigue moldeando nuestra imaginación política y cultural.
Tras más de medio siglo enseñando y estudiando el mundo clásico, Beard combina erudición, ironía y una curiosidad inagotable para recordarnos algo esencial: el pasado no está ahí para que lo veneremos, sino para que lo interroguemos. Y, al hacerlo, acabamos cuestionándonos también a nosotros mismos.
Edad recomendada: Adultos.
BEARD MARY
Mary Beard nació en 1955 en Shropshire, Inglaterra. Es historiadora, académica y profesora emérita de Clásicas en la Universidad de Cambridge. Reconocida por su enfoque accesible y provocador sobre la historia antigua, ha escrito extensamente sobre Roma y Grecia. Su obra El mundo clásico, coescrita con John Henderson, ofrece una introducción crítica a la civilización grecorromana. Beard ha participado en documentales para la BBC y es columnista en medios como The Times Literary Supplement. Ha recibido numerosos premios por su labor divulgativa y fue nombrada Dama del Imperio Británico por sus contribuciones a la cultura y la educación.