Nada le gustaría más a Clarisa que tener tiempo para analizar ejemplares únicos y lograr enviar fotografías a los centros de investigación más prestigiosos del mundo, pero ella sabe que aunque se cruce con plantas mutantes, porotos que berrean, semillas de camalotes que explotan, fósiles de dinosaurios o vaquitas de san Antonio gigantes, nada es más importante que sus alumnos.
¡Y este año la consigna de la Feria no puede ser más motivante!