CEREMONIAS MÍNIMAS - UNA APUESTA A LA EDUCACIÓN EN LA ERA DEL CONSUMO
Las ceremonias mínimas resultan un dispositivo socioeducativo y o clínico-metodológico, clave y llave para múltiples intervenciones posibles. Nos servimos de ellas más que como un concepto que admite una única definición, como una metáfora, un dispositivo para pensar, investigar y habilitar alternativas de intervención no convencionales. Metáfora que condensando algo más que un concepto se fue definiendo como tal luego de más de treinta años de trabajo e investigación con niños en diversos escenarios educativos, sociales, jurídico-institucionales, comunitarios, clínicos. Escenarios escolares, deportivos, colonias de vacaciones, campamentos, casas de abrigo, hogares de residencia permanente y de día para niños. Espacios aparentemente tan disímiles presentan un denominador común en la relación que como adultos establecemos para crear condiciones de posibilidad para el advenimiento subjetivo.
Convocados estamos a encontrarlas, recuperando márgenes de protagonismo, de un hacer diferente en entornos hostiles, turbulentos. Antídotos mínimos ante la pretensión de consumo de la infancia.
Edad recomendada: Adultos.