CABALLERÍA ROJA
No estamos ante una novela tradicional, con una trama lineal y personajes que evolucionan según las reglas clásicas. Caballería roja es una constelación de escenas breves, intensas y cortantes. Las vidas se encienden y se apagan en pocas páginas. El caos y la confusión de la guerra, la brutalidad y la insensatez del combate: pocos los han captado mejor que Bábel, quien fue periodista del Primer Ejército de Caballería soviético. Su representación implacable de la devastación del campo de batalla se ve contrapuesta por un humor inesperado y sutilmente irónico. En esa tensión entre horror e ironía aparece una de las prosas más poderosas del siglo XX.
«Cada uno de los relatos de Caballería roja, así como cada una de las anotaciones del Diario de 1920 muestra en su centro una avidez por descubrir cierta cualidad que parece ocultarse en la violencia, algo no necesariamente violento en sí, y que resulta de particular
desvelo para Bábel, como intelectual, como artista y como judío».
Juan Forn
« Los cuentos de Isaak Bábel abrieron una puerta en mi mente y detrás de esa puerta encontré la habitación donde quería pasar el resto de mi vida».
Paul Auster
Bábel, a principios de 1921, ingresó en un regimiento de cosacos. Naturalmente, esos guerreros estruendosos e inútiles nadie, en la historia universal, ha sido más derrotado que los cosacos eran antísemitas. La sola idea de un judío a caballo les pareció irrisoria, y el hecho de que Bábel fuera un buen jinete no hizo sino perfeccionar su desdén y su encono. Bábel, mediante un par de hazañas aparatosas y bien administradas, logró que lo dejaran en paz. Para la fama, ya que no para los catálogos, Isaak Bábel es todavía un homo unius librí. Ese libro impar se titula Caballería roja. La música de su estilo contrasta con la casi inefable brutalidad de ciertas escenas. Uno de los relatos -«Sal»- conoce una gloria que parece reservada a los versos y que la prosa raras veces alcanza: lo saben de memoria muchas personas.
4 de febrero de 1938
Textos cautivos Jorge Luis Borges
Edad recomendada: Adultos.
BABEL ISAAK
Isaak Emanuílovich Bábel Odesa, 13 de julio de 1894 - 27 de enero de 1940 , fue un periodista, escritor y dramaturgo. Nació en una familia de origen judío en el gueto de la ciudad de Odesa, y sobrevivió un brutal pogromo ocurrido en su ciudad natal con motivo de la Revolución rusa de 1905. En 1915 Bábel se graduó y se trasladó a Petrogrado, hoy San Petersburgo, donde conoció al gran escritor ruso Máximo Gorki, que publicó algunos de sus cuentos en la revista literaria Létopis. En los siguientes siete años, Bábel se adhirió al comunismo soviético y participó en la Guerra Civil rusa como cronista y soldado, también trabajó en la Cheka como traductor para los servicios de la contrainteligencia. En 1920, durante la sangrienta Guerra Civil rusa, a Bábel se le otorgó el cargo de periodista en el famoso "Primer Ejército de Caballería". Fue testigo de la campaña militar de la Guerra Polaco-Soviética del 1920 y documentó los horrores del conflicto armado en su Diario de 1920, que utilizó más tarde para escribir su libro más famoso, Ejército de caballería. Bábel publicó sus Cuentos de Odessa entre 1923 y 1924, mientras trabajaba como periodista. La calidad de sus obras, junto con la popularidad de Ejército de caballería, le otorgó la fama entre los escritores de la Unión Soviética, fama que se extendió inclusive al extranjero. Este reconocimiento Bábel impidió que este fuera censurado o perseguido, y, por el contrario, se le permitió aún viajar al extranjero como parte de la propaganda cultural del régimen. No obstante, la muerte de su protector Máximo Gorki, en junio de 1936, lo dejó sin su único escudo ante la hostilidad de Stalin. En 1939 Bábel fue encarcelado en la prisión de Butyrka, pero no fue llevado ante un tribunal hasta enero de 1940; allí fue sometido a un juicio sumario acusado de espionaje y terrorismo contra el gobierno, siendo condenado a muerte y fusilado al día siguiente. Tras el arresto, Bábel y sus obras fueron prohibidas de toda mención pública, sus libros retirados de la circulación y su nombre borrado de todo registro literario de la URSS. Bábel no sería rehabilitado sino hasta diciembre de 1954, durante el deshielo de Jrushchov, cuando la condena de 1940 fue anulada al considerarse la "ausencia de cualquier crimen" en las actividades del escritor.