Este libro proporciona evidencia científica de que la luz solar es esencial para la buena salud. Quienes viven al aire libre, a gran altura o cerca del ecuador, tienen la menor incidencia de cánceres de piel. Además, los estudios revelaron que exponer a los pacientes a cantidades controladas de luz solar redujo drásticamente la presión arterial elevada y les ayudó a controlar tantas enfermedades.