ARQUEROS, ILUSIONISTAS Y GOLEADORES
En un siglo XXI en el que el fútbol ha perdido la imaginación, los relatos futboleros de Osvaldo Soriano invitan a un carnaval de personajes intrascendentes pero inolvidables, como el DT que le enseñó a pellizcarse la nariz para hacer echar al rival y el arquero al que le pusieron una novia de mentira antes del penal más largo del mundo. Casi treinta años después de su muerte, el Gordo nos devuelve la ilusión de rodar juntos -él, nosotros y la pelota- como cuando surcaba los potreros polvorientos de Cipolletti soñando con ser el centrofóbal de San Lorenzo.
"Inexorablemente, ese gesto fallido descoloca a toda la defensa y la pelota sale dando vueltas a espaldas del cinco que gira desesperado para empujarla al córner. Entonces aparezco yo, como el muchachito de la película, ahuecando el pie para que el tiro no se levante y le pego fuerte, cruzado, y aunque parezca mentira aquella imagen todavía perdura en mí". -Osvaldo Soriano
Arqueros, ilusionistas y goleadores es la vuelta a un fútbol que no está hecho de sistemas ni métricas sino de héroes y fracasos, hazañas y cobardías, magos y carniceros; un juego donde cada canchita es un estadio, todos los partidos son la final del mundo y la gambeta menos pensada puede cambiar la historia. -Ángela Lerena
Edad recomendada: Adultos.
SORIANO OSVALDO
1943-1997 comenzó a trabajar en periodismo Primera Plana, Panorama, La Opinión a mediados de los años sesenta, y se dio a conocer como escritor en 1973 con su originalísima novela Triste, solitario y final. Si bien publicaría sus dos libros siguientes No habrá más penas ni olvido y Cuarteles de invierno durante su exilio en Europa, la aparición de ambos en la Argentina en 1982 lo convertirían in absentia en el autor vivo más leído del país. Su retorno con la democracia y su rol como alma mater del diario Página 12 reforzarían aun más este vínculo con los lectores: cuatro novelas más A sus plantas rendido un león, en 1986; Una sombra ya pronto serás, en 1990; El ojo de la patria, en 1992 y La hora sin sombra, en 1995 y cuatro volúmenes con sus mejores crónicas periodísticas Artistas, locos y criminales, en 1984; Rebeldes, soñadores y fugitivos, en 1988; Cuentos de los años felices, en 1993 y Piratas, fantasmas y dinosaurios, en 1996 habrían de transformarlo en un clásico contemporáneo de la literatura argentina.