AMAPOLAS EN OCTUBRE
Mamá ideó un método para que olvidáramos las cosas feas que nos ocurrieran, y para que a su vez siempre recordáramos la lección aprendida. Rescataba la cita de un libro o el diálogo que considerara apropiado para la ocasión, y con su perfecta caligrafía lo escribía en uno de los azulejos blancos de la cocina de casa. Así, al leerlas cada vez que pasáramos por delante, recordaríamos la razón de lo escrito, y entenderíamos que por mucho que algo doliera, siempre había alguien que en algún momento se había sentido igual que nosotros. Y no se trataba de un alguien cualquiera: debajo de cada cita, firmaba con el nombre de un escritor o del personaje que aquel inventara, para darle voz a las emociones o a las vivencias que todos, sin excepción, tenemos a lo largo de nuestra vida. Era su manera de convencernos de que alguien ya vivió lo mismo antes de que nosotros lo hiciéramos, y que, incluso en los infiernos que nuestra imaginación inventa, se pueden escribir las más bellas historias.
Con el paso de los años, la pared de la cocina se convirtió en el lienzo de nuestras vidas, el diario de nuestra juventud escrito por otras voces en otros tiempos. Mamá encontró la manera más romántica y auténtica de hacernos sentir importantes y únicos. Indestructibles.
Y jamás se equivocó.
Edad recomendada: Adultos.
RIÑON SIRERA LAURA
Laura Riñón Sirera nació en Zaragoza, pero ha vivido casi toda su vida en Madrid. Es autora de las novelas Amapolas en octubre, El sonido de un tren en la noche y Todo lo que fuimos, además del libro de viajes Cartas desde Massachusetts, un homenaje a los escritores norteamericanos que, en sus propias palabras, le inculcaron su amor por los libros. Alguna de sus novelas se han traducido a otros idiomas. Es cronista en la revista literaria Publishers Weekly y también colabora escribiendo artículos para distintos medios. En el año 2019 decidió dar vida al escenario de una de sus novelas y abrió las puertas de la librería Amapolas en octubre en Madrid, de la que es librera y anfitriona.