ALTHUSSER - UNA INTRODUCCIÓN
Había sido Hélène, en el campo de concentración que ambos habían compartido durante la guerra, la que le había abierto las puertas del marxismo. A su regreso a la Francia liberada, Althusser le presentó a Guiton a su mentora con estas palabra: «le voy a presentar a la persona que ha tenido el papel más importante en mi vida. Se llama Hélène. Es ella quien me ha permitido convertirme en ateo y comunista. Le abandono para siempre maestro, porque a partir de ahora profesaré lo contrario que usted me ha enseñado. Ni pascal ni Bergson, sino Karl Marx».
Edad recomendada: Adultos.
LEZAMA ALEJANDRO
Psicólogo. Magister en filosofía en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Doctorando en Filosofía Heidelberg, Alemania . Se desempeñó como docente en las facultades de Psicología, Ciencias Sociales y Filosofía UBA . Publicó Releer Althusser Parusia, 2002 y Lacan Althusser Cooperativas, 2008 . Profesor asociado de la "Biblioteca Internacional Martín Heidegger".