ALTASANGRE
A partir de una historia que inicia con un matrimonio arreglado y una matriarca que prepara a su nieta para ser la próxima reina del carnaval, Claudia Amador le da vida a una novela que nos sumerge en una gozadera gótica, caribeña, onírica y febril. En Altasangre hay sonidos, colores, calor, baile y, por supuesto, mucha sangre.
Los vampiros de Amador disfrutan del derroche y el desborde festivo, exhiben a plena luz del día la potencia de su estirpe y conviven con la brujería y la superstición con la naturalidad de quien baila un chandé.
Bajo ese carnaval hay, también, una fábula política hecha de cultura popular, tradición oral y mitología tropical, sobre las mujeres, los mandatos familiares y las clases sociales. Amador usa el horror para señalar algo que ya sabíamos, aunque no quisiéramos verlo: que todo poder -el de una abuela, el de una estirpe, el de un apellido- se alimenta de cuerpos que viven, mueren y se sacrifican.
Edad recomendada: Adultos.