A SUS PLANTAS RENDIDO UN LEÓN
Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haría el general San Martín en su lugar. Es el primero de mis libros con verdaderos personajes femeninos y tiene, además, un grupo de locos africanos que quieren hacer una revolución del desorden. El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina. Y la idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas".
-Osvaldo Soriano
"Soriano era capaz de describir desde una revolución hasta un partido de fútbol con la belleza y vividez de un poema de Allen Ginsberg".
-Salman Rushdie
"Mi admiración por Soriano aumentó todavía más cuando leí A sus plantas rendido un león, por la voltereta que pega respecto de sus libros anteriores. Ese país africano, esa revolución hecha por monos salvajes y ese cónsul fracasado resumen un montón de características nuestras. Los argentinos nos creemos muy escépticos, pero llegado el momento somos unos locos apasionados, capaces de remontarnos de la indiferencia absoluta al invento de nuevas ilusiones. Creo que esa es una característica muy argentina y Soriano encontró la manera perfecta de contarla".
-Ana María Shua
Edad recomendada: Adultos.
SORIANO OSVALDO
1943-1997 comenzó a trabajar en periodismo Primera Plana, Panorama, La Opinión a mediados de los años sesenta, y se dio a conocer como escritor en 1973 con su originalísima novela Triste, solitario y final. Si bien publicaría sus dos libros siguientes No habrá más penas ni olvido y Cuarteles de invierno durante su exilio en Europa, la aparición de ambos en la Argentina en 1982 lo convertirían in absentia en el autor vivo más leído del país. Su retorno con la democracia y su rol como alma mater del diario Página 12 reforzarían aun más este vínculo con los lectores: cuatro novelas más A sus plantas rendido un león, en 1986; Una sombra ya pronto serás, en 1990; El ojo de la patria, en 1992 y La hora sin sombra, en 1995 y cuatro volúmenes con sus mejores crónicas periodísticas Artistas, locos y criminales, en 1984; Rebeldes, soñadores y fugitivos, en 1988; Cuentos de los años felices, en 1993 y Piratas, fantasmas y dinosaurios, en 1996 habrían de transformarlo en un clásico contemporáneo de la literatura argentina. Sus libros han sido traducidos a dieciocho idiomas y adaptados con éxito a la pantalla cinematográfica.